Mozart escribió en su corta y prouctiva vida 626 obras:
la primera a la edad de 5 años y la última en su lecho de muerte.
Una labor colosal que no viene atribuída solamente a su empeño sino a su capacidad de componer mientras se ocupaba de otras cosas – por ejemplo, su favorito juego de billar.
Mozart no sólo compuso en gran cantidad, también desarrolló un estilo propio con carácter independiente del tiempo y de la moda.